[INTER CAMPUS CUBA, EL NÚCLEO DE LAS JAIMANITAS]

LA HABANA – En la quinta calle de la capital cubana, después de haber terminado el área de embajadas y haber pasado el gran palacio de convenciones internacionales, se llega al barrio de «Las Jaimanitas», en el área noroeste de la ciudad, a pocos pasos de las arquitecturas escenográficas y coloridas de la ciudad del artista Fuster. Inmediatamente se nota una nueva dimensión en comparación con unos cientos de metros atrás y, un poco más tarde, se ingresa al vecindario, se llega a la casa de las monjas donde la responsable Hermana Onoria constituye una pieza de la nueva historia del Inter Campus, o el primer socio cubano no gubernamental y activo en contextos sociales para los más necesitados (Hijas de la Misericordia de la tercera orden regular de San Francisco).

La unidad de propósito y la voluntad común de ayudar a los niños a través del deporte se hizo evidente de inmediato. El Inter Campus inmediatamente logra involucrar a unos 45 niños y niñas que viven en los vecindarios adyacentes y a quienes las monjas ya ayudan junto con sus familias. Surgen varias emergencias y necesidades sociales, como el riesgo de prostitución infantil, enfatizado por el comportamiento de los padres y numerosos casos de separaciones conflictivas y desorganizadas que afectan el desarrollo de los niños, que de otra forma no participarían en actividades recreativas y deportivas fuera de la escuela. Todos los martes y jueves, en una parcela verde dentro de un club marítimo desde donde es posible percibir la brisa del mar, sin puertas y con hierba alta, el Inter Campus le da vida a un proyecto adicional que representa un soplo de aire fresco para estos niños y niñas en una fase difícil de su desarrollo.

03.04.2020