[Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz]

El deporte es una de las grandes actividades humanas: un perfecto ejemplo de trabajo en equipo, una plataforma que nos permite alcanzar la excelencia individual y un motor de crecimiento económico para toda la sociedad. Las Naciones Unidas llevan mucho tiempo colaborando de diversas maneras con los deportistas y las federaciones y asociaciones deportivas para aprovechar ese gran poder con el fin de tender puentes de amistad y convivencia, promover estilos de vida saludables y avanzar en la labor para lograr un desarrollo sostenible e inclusivo e implementar la Agenda 2030.

Quienes participan en el ámbito del deporte también tienen responsabilidades: reducir su huella ambiental; cumplir las normas internacionales del trabajo; luchar contra la discriminación y los prejuicios de todo tipo; rechazar la corrupción; y velar por que los grandes acontecimientos mundiales, como la Copa Mundial de la FIFA y los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, que reúnen al mundo, dejen un legado positivo.

La pandemia de COVID-19 ha planteado nuevos retos para el mundo del deporte. Los trabajadores, los aficionados y los deportistas sienten el dolor provocado por la ausencia, la pérdida de ingresos y los sueños aplazados. No obstante, en numerosas competiciones y ligas se ha buscado la forma de que el público siga disfrutando y siga sintiendo que forma parte de una comunidad a pesar de la crisis.

A medida que las vacunas alimentan la esperanza y los espectadores van regresando a los estadios, el mundo del deporte tiene importantes contribuciones que hacer a los esfuerzos encaminados a lograr una recuperación segura y sostenible. Las Naciones Unidas esperan seguir trabajando con deportistas y organizaciones de todo el mundo para impulsar la acción climática y promover la paz, los derechos humanos y el desarrollo sostenible. Volveremos a jugar y a alentar a nuestros deportistas y equipos preferidos cuando todos estemos a salvo de la pandemia.

06.04.2021